Una vez más
al final de la escalera
los peldaños,
polvo uno a uno,
a veces dubitantes
a veces inafligibles
como yo
que ha quedado entonces
sino el camino?
El sabor de la tierra,
el aroma a flores,
la fresca mano de ayuda,
el hielo de las miradas,
la verguenza de los errores,
el eco de las voces
duras y quebradas.
La marcha del caminante
trae un perfume
de ayer,
de hombres,
de ideas plasmadas
en sesudas confesiones
al pie del nuevo mundo,
camino viejo de aquel
y nuevo de este,
con agregados vetustos
de un futuro surreal,
delicado y falible
que nunca fenece
empero cambia,
se entrega a este
gitano de sombras
con ansias luz
y ha de avanzar;
la muerte lo guia,
la vida lo distrae
y el amor...
y el amor?
¡quien sabe!
Son espacios incognoscibles
en la vida del caminante,
agujeros negros,
tiempo suspendido y nublado
ante quien mira y analiza.
El secreto mejor guardado
en la indescifrable
caja negra de lo trascendente.
Lo cierto es
que siempre esta
y altera
las mediciones,
los inicios y finales,
las miradas y la velocidad,
colorea el cielo
y solo se ve...
Si, principe, asi es.
El consciente vacila,
ante todos demora,
entre ellos hay un tiempo aparte
que en efecto
traduce años luz.
Pero quien lo sabra;
es la pregunta a diario
y es el reto,
la esperanza,
la aventura delicada
que paralelamente
llevan aquellos.
Tratando han caido
en el olvido: vacio
sin ojos del alma
y como duele
¡ay mas que la muerte!
Y aun ahi
el anhelo no cesa,
la lucidez mas viva que nunca
parece cantar eternamente
la melodia incompleta,
soledad que no le da paz,
soledad que no me da paz.
al final de la escalera
los peldaños,
polvo uno a uno,
a veces dubitantes
a veces inafligibles
como yo
que ha quedado entonces
sino el camino?
El sabor de la tierra,
el aroma a flores,
la fresca mano de ayuda,
el hielo de las miradas,
la verguenza de los errores,
el eco de las voces
duras y quebradas.
La marcha del caminante
trae un perfume
de ayer,
de hombres,
de ideas plasmadas
en sesudas confesiones
al pie del nuevo mundo,
camino viejo de aquel
y nuevo de este,
con agregados vetustos
de un futuro surreal,
delicado y falible
que nunca fenece
empero cambia,
se entrega a este
gitano de sombras
con ansias luz
y ha de avanzar;
la muerte lo guia,
la vida lo distrae
y el amor...
y el amor?
¡quien sabe!
Son espacios incognoscibles
en la vida del caminante,
agujeros negros,
tiempo suspendido y nublado
ante quien mira y analiza.
El secreto mejor guardado
en la indescifrable
caja negra de lo trascendente.
Lo cierto es
que siempre esta
y altera
las mediciones,
los inicios y finales,
las miradas y la velocidad,
colorea el cielo
y solo se ve...
Si, principe, asi es.
El consciente vacila,
ante todos demora,
entre ellos hay un tiempo aparte
que en efecto
traduce años luz.
Pero quien lo sabra;
es la pregunta a diario
y es el reto,
la esperanza,
la aventura delicada
que paralelamente
llevan aquellos.
Tratando han caido
en el olvido: vacio
sin ojos del alma
y como duele
¡ay mas que la muerte!
Y aun ahi
el anhelo no cesa,
la lucidez mas viva que nunca
parece cantar eternamente
la melodia incompleta,
soledad que no le da paz,
soledad que no me da paz.