viernes, 11 de julio de 2008

Al límite...

Cada mañana al despertar

solo puedo oir los odiosos ruidos de un día que empieza

a detestarme poco a poco, cada vez más...

Todo esta mal...

No logro concentrarme...

No logro dejar de pensar...

No puedo callar los gritos en mi cabeza...

Siento ganas de estallar en lágrimas,

de verter mis vísceras al vacío,

de amanecerme en cualquier lugar que no me recuerde la infelicidad

que ahora llevo a donde quiera que vaya...

Que pasó? qué tan malo he hecho?

Siento ganas de reclamar todo lo que me sucede a alguien

pero estoy tan sola

que nisiquiera veo a nadie que pueda explicarme,

ayudarme...

Detesto esta soledad,

solo quiero desaparecer,

golpear,

llorar,

morir...

Cuánto falta para que termine

y cómo saldré de esta...

Todo me recuerda al pasado...

odio las miradas de mi siniestro y mudo espía en el tiempo

que soy yo misma

a la luz de los recuerdos y lo que parece ser

mi compañera eterna e indeseable:

soledad.