Quiero ser tu grito y tu silencio
tu existente e inexistente presente
tu mañana haciéndose noche y mañana de nuevo
tu mirada al abrir y cerrar los ojos
tu cielo y tu abismo
tu magia y tu despertar
tu luz y tu oscuridad
quiero ser la llama que prende tu fuego
quiero ser el día que empieza tu vida
quiero ser la vaina que guarda tu cuerpo
quiero ser la vida que corta tu invierno
quiero ser la pluma que pintan tus dedos
quiero ser la silla, la cama, la mesa,
la manta, la escultura, la solemne hoja,
la lluvia, la gota, la nube, la pala,
la madera...
la abstracta presencia que no se ve
y la concreta imagen que está siempre...
y me siento absurda
y perdida
y vaga
y profunda
y sin razones
y sin quererlas
sin buscar, sin encontrar
sin paraíso que añorar
sin suelo que pisar
sólo y no tan sólo
tú.
viernes, 19 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
MIRÁNDOTE
Te miro
asombrada
como al cielo se le mira tan alto y tan lejos
Te miro
escondida
como ante la tormenta cuando se siente su fuerza
Te miro
acesante
como bajo el sol sin sombra y sin agua
Te miro
asustada
como sabiéndome sin bote en un río impetuoso
Te miro
desnuda
como si nada pudiera esconder ni callar
Te miro
sonrojada
como pecado puesto al descubierto
Te miro
perdida
como en un camino sin fin ni salida
Te miro
vacilante
como queriendo cruzar el puente de tus sienes
Te miro
agitada
como el que corre tras la vida que se le va
Te miro
deseosa
como niño que quiere ya ser hombre
Te miro
nostálgica
como el hombre que quiere volver a ser niño
Te miro
triste
como sueño que no llega y no alcanza paz
Te miro
trémula
como las flores ante el viento de la tarde
Te miro
susurrante
como las hojas de los árboles que se mecen en la noche
Te miro
ansiosa
como si la piel me dijera que te ama
Te miro
muda
como sin aliento ante la innegable verdad
Te miro
sonriente
como sabiéndome tuya y creyéndote mío
Te miro
enamorada
como si ya nada importara, solo tú...
asombrada
como al cielo se le mira tan alto y tan lejos
Te miro
escondida
como ante la tormenta cuando se siente su fuerza
Te miro
acesante
como bajo el sol sin sombra y sin agua
Te miro
asustada
como sabiéndome sin bote en un río impetuoso
Te miro
desnuda
como si nada pudiera esconder ni callar
Te miro
sonrojada
como pecado puesto al descubierto
Te miro
perdida
como en un camino sin fin ni salida
Te miro
vacilante
como queriendo cruzar el puente de tus sienes
Te miro
agitada
como el que corre tras la vida que se le va
Te miro
deseosa
como niño que quiere ya ser hombre
Te miro
nostálgica
como el hombre que quiere volver a ser niño
Te miro
triste
como sueño que no llega y no alcanza paz
Te miro
trémula
como las flores ante el viento de la tarde
Te miro
susurrante
como las hojas de los árboles que se mecen en la noche
Te miro
ansiosa
como si la piel me dijera que te ama
Te miro
muda
como sin aliento ante la innegable verdad
Te miro
sonriente
como sabiéndome tuya y creyéndote mío
Te miro
enamorada
como si ya nada importara, solo tú...
Etiquetas:
circunloquios sentir enamorada perdida
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